Redactado por: Alvaro Barreto - 26/0420
El cannabidiol (CBD) es un fitocannabinoide descubierto en 1940. Es uno de los 113 cannabinoides identificados en las plantas de cannabis y representa hasta el 40% del extracto de esta. La investigación clínica sobre el cannabidiol incluyó estudios relacionados a epilepsia, enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, Parkinson y Esclerosis Múltiple; Dependencias químicas, ansiedad, psicosis, trastorno de espectro autista, enfermedades inflamatorias crónicas como: La poliartritis crónica, enfermedad de Crohn, enfermedad inflamatoria intestinal; Acompañamiento de la quimioterapia y tratamiento antitumoral.
El cannabidiol puede consumirse de distintas maneras: A través del vapor, aceites, aerosoles, bebidas, comestibles, cremas, cápsulas de cannabis o como una solución líquida recetada. Aunque el THC (Tetrahidrocannabinol) también posee propiedades terapeúticas, el CBD se ha popularizado más en los últimos años, dado que no presenta un efecto psicoactivo y puede ser empleado por un mayor número de usuarios. Además, el CBD también es muy utilizado para contrarrestar y compensar los efectos del THC en el cuerpo. Es decir, si un consumidor quiere aprovechar los efectos terapeúticos del que ofrece el THC, puede mitigarlos a través del consumo del CBD.
Son muchos los países que poco a poco han aprobado leyes para la comercialización del CBD debido a las propiedades terapeúticas mencionadas anteriormente. No obstante, aún no puede ser definidio como un "Medicamento", dado que los estudios relacionados al CBD siguen en marcha, pero de lo que sí podemos estar seguros, es que este componente del cannabis ha ayudado a un número muy grande de personas que sufren de distintas enfermedades o dolores brindándoles una mejor calidad de vida. En otra palabras, sí se puede emplear como una alternativa terapeútica.

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